Los Partidos Políticos y la Contratación Pública

La energía sigue a la atención, también en el mercado de la contratación pública.

En los laboratorios ULAB del Massachusettes Information Technology sobre la teoría U (cambios y transformaciones de la sociedad, las organizaciones y uno mismo), hay un principio que nos parece importante para entender los resultados de las transformaciones de personas y organizaciones para afrontar los cambios del servicio de contratación que ya tenemos encima. Este principio es el siguiente: “La energía sigue a la atención”.

La energía sigue a la acción
Otro de los principios del ULAB, éste mucho menos llamativo, es que el éxito de las transformaciones organizacionales, está en relación directa con la intención del líder, o conjunto de líderes, que impulsan esta transformación”.

En esta entrada vamos a explorar la atención y la intención que existen desde los distintos puntos de vista de los agentes que intervienen en el servicio de contratación y sus principales interesados: proveedores, políticos, sector público, contribuyentes, sistemas de información.

Sobre la atención

En Nexus IT alrededor de PLYCA, junto con otras organizaciones e instituciones, llevamos bastantes años tratando de llamar la atención suficiente como para poder generar la energía que previsiblemente van a necesitar los organismos públicos para llevar a cabo la transformación digital del servicio de contratación pública.

Pero, después de muchos años, no se ha conseguido llamar la “atención” con la suficiente intensidad como para provocar un llamamiento a la acción generalizado (“energía”) y realizar la transición al formato electrónico del servicio de contratación pública y su posterior transformación digital.

Un equipo de la red de Novagob, publicó el año pasado un informe a modo de programa con 86 propuestas para mejorar la gestión del sector público. Estas son las propuestas alrededor de la contratación pública que aparecen en el informe:

• Potenciar la transparencia como medida ante la corrupción. Abrir los procesos para que sean públicos y se puedan controlar.
• Potenciar el uso del formato electrónico que reduce las cargas, es más fácil y ágil
• Reducir la carga normativa que complica los procesos
Auditorías, maximizar el control sobre la contratación pública. Esto va unido a la creación de una Agencia de la Auditoria de Contratos que debe ser un ente independiente que vigile la ejecución de los procesos de contratación pública.
Revisar el contrato menor ya que es el más usado pero evitar que se pueda usar en las compras repetitivas anuales.
Regular el abierto simplificado para dotarle de más agilidad
Mejorar la Plataforma de Contratación Estatal y su perfil del contratante para proveer de un acceso rápido a las licitaciones vigentes y que todos podemos acceder a ellas.
• Potenciar el acceso de las pymes a la contratación electrónica.

Básicamente se centra en potenciar el control de la contratación pública, mejorar el acceso de todas las partes interesadas y conseguir un sistema más rápido y ágil. Para todo ello es necesario, aunque no suficiente, la transición al formato electrónico del servicio de contratación.

Por su parte, los partidos políticos, en sus programas electorales empiezan a tratar la contratación pública como algo más allá de un servicio instrumental que permite adquirir bienes y servicios, para pasar a ser un instrumento capital de la estrategia pública.

Contratación en programas políticos

Aunque sigue habiendo mucha referencia a la corrupción -la parte oscura-, y se asocia menos la contratación con la parte estratégica -parte positiva y recomendación de las directivas-, para fomentar la inclusión social, la innovación, el medio ambiente y la ayuda a las pymes.

Estas son, salvo error u omisión, las principales menciones a la contratación pública en los programas de los partidos que han conseguido mayor representación en las últimas elecciones. No es un estudio exhaustivo, solo es una copia de sus programas usando sus palabras exactas:

CIUDADANOS:

– Impedir la utilización de fondos públicos por parte del gestor público para realizar actuaciones contra el denunciante de la corrupción, particularmente en los procedimientos judiciales.

PARTIDO POPULAR:

– Facilitaremos la participación de las pymes en la contratación pública,
– Continuaremos apoyando la reducción de la morosidad en la subcontratación
– Mejoraremos el marco normativo para la contratación de obra pública
– Ahondando en materia de integridad y transparencia en la contratación.
– fomentando la contratación pública socialmente responsable
– Fomentar la contratación pública digital desde las Administraciones Públicas
– El impulso a la compra pública innovadora

PARTIDO SOCIALISTA:

– Crear organismos interdepartamentales que gestionen el personal, la contratación, los inmuebles o las tecnologías para toda la Administración del Estado.
– Contratación pública

• Impulsar un sistema de contratación
• Incorporar elementos de carácter social y de igualdad en los procedimientos de contratación pública
• Incorporar a los contratos públicos la obligatoriedad de Pactos de integridad
• Incluir en la legislación de contratos públicos incentivos específicos para favorecer la contratación con centros especiales de empleo o de inserción social, con PYMES y con empresas que impulsen la investigación, el desarrollo y la innovación.
• Establecer las medidas oportunas para que las empresas que contraten con la Administración respeten, como un mínimo necesario, las condiciones laborales y retributivas del convenio colectivo

– Revisar las normas de contratación pública

• Establecer en los pliegos de condiciones de los contratos públicos pactos de integridad por los que las empresas licitadoras se comprometen a evitar cualquier práctica que pueda ser considerada de corrupción.
• Restringir las posibilidades de contratación directa con el sector público y de utilización del procedimiento negociado sin publicidad.
• Fortalecer los mecanismos para impedir o regular la revisión de costes.
• Extender el ámbito de control del recurso especial de contratación a importes más bajos, con la finalidad de eliminar ámbitos exentos de control previo independiente.
• Revisar las causas legales de prohibición de contratación con las AAPP.
• Reforzar los requisitos de control y de exigencia de información con empresas que realicen operaciones financieras en países o territorios considerados legalmente como paraísos fiscales.

– Transponer con carácter urgente la Directiva Europea sobre Contratación Pública, en la que se destacan los servicios sociales como sometidos a un régimen de contratación particular
– Consensuar un Régimen Especial de Colaboración Contractual para la Cooperación Social con el Tercer Sector y la incorporación de Cláusulas Sociales en la contratación pública
– Establecer medidas específicas de apoyo al empleo de personas con discapacidad en los pliegos de contratación de bienes y/o servicios de las administraciones públicas

PODEMOS:

– Estableceremos mecanismos de transparencia y participación ciudadana en las contrataciones de grandes infraestructuras.
– Apuesta por las cláusulas sociales y la contratación pública como instrumentos de generación de valor social
– Ley de Transparencia del Sistema Sanitario (…), que obligue a la transparencia en la gestión de los recursos y procesos de contratación
– Reformulación de la Ley de Contratos del Sector Público:

• Implantar una red de oficinas centrales de compra para la unificación del procedimiento en las mesas de contratación.
• Implantar una plataforma única de información sobre contratación pública.
• Crear los Tribunales Administrativos Centrales, como los órganos competentes para la resolución centralizada de recursos contractuales.
• Eliminar los procedimientos negociados sin publicidad y limitar el importe que permite la utilización del contrato menor.
• Reformar la web del registro mercantil para poder consultar de forma sencilla y gratuita la información básica de sociedades.
• Materializar los criterios sociales, medioambientales y de fomento de la economía local en los pliegos de condiciones, así como la participación ciudadana.

– Contratos administrativos abiertos y accesibles

• Base de datos de contrataciones y licitaciones
• Aseguraremos el acceso a la documentación de los contratos suscritos como mínimo en los últimos cinco años.

En general la contratación pública aparece como un instrumento útil (el hacha del leñador) para desarrollar políticas públicas. Pero, excepto el partido popular, en que se propone como fomentar la contratación digital, en el resto de los programas no aparece ninguna referencia a la contratación electrónica (afilar el hacha).

Cambiar la contratación públicaEn cualquier caso, es conveniente recordar que se lleva “fomentando” la contratación electrónica con más voluntad que acierto desde el año 1996 (el primer libro verde sobre contratación pública de la Unión Europea) y sin resultados aparentes. Y a lo mejor es que no se trata de fomentar, sino que hay que imponer, como ha hecho la directiva europea de contratación 10 años después de fomentar y no conseguir los resultados esperados (las Directivas de 2004 recomendaban el formato electrónico y las Directivas de 2014 obligan al formato electrónico).

Ningún partido habla de “afilar el hacha del leñador (el formato electrónico) para talar más árboles con menos esfuerzo”, y no entendemos por qué. ¿Quién es el beneficiado de no afilar el hacha? ¿La corrupción política?. No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que no se puede gestionar con efectividad el 20% del PIB en papel. Es imposible.

Además no vemos ningún atisbo de querer realizar la coordinación de la atención y la intención necesarias para diseñar las intervenciones que se requieren para afilar el hacha -el formato electrónico- de la contratación pública, y para la posterior transformación digital del servicio de contratación.

Esto nos lleva a afirmar que el principal foco de atención que se ha hecho últimamente sobre la modernización de la contratación pública es el de la obligatoriedad que ha marcado la Directiva de Contratación Pública, y los plazos que se han fijado para que, a lo más tardar en Octubre de 2018, la licitación pública sea electrónica en toda Europa. Pero el foco y los plazos son necesarios pero no suficientes.

Sobre la intención

No podemos definir o comentar las intenciones de los agentes que intervienen en el proceso de contratación. Solo podemos identificar que la contratación es un proceso de adquisición (compra) que se regula como una actividad de comercio (con ciertas particularidades que no varían su esencia).

Las actividades de comercio son actividades que están englobadas en lo que entendemos como relaciones de ganar-ganar.
Los intervinientes acuerdan unas condiciones para proporcionar bienes y servicios a cambio de un determinado precio.

Recordemos en este punto que los mercados más eficientes son los que tienen una información compartida de un nivel y calidad similar para todos los actores. Y ese no es el caso más generalizado en la contratación, si atendemos a las estadísticas que indican que el 60% de la corrupción tiene su origen en el servicio de contratación, y eminentemente asociado a la actividad política y no a la actividad administrativa (Carles Ramió: La renovación de la función pública: Estrategias para frenar la corrupción política en España).

Pero tal vez lo más importante es que las relaciones ganar – ganar deberían materializarse entre los proveedores y los contribuyentes (los actores principales de la relación) aunque sea una relación intermediada por el sector público. Y esto no se está consiguiendo, o dicho de otra forma, hay mucho margen de mejora en este mercado.

Reflexión final

• Si no conseguimos llamar la suficiente atención para movilizar la energía que se requiere para transformar la actividad que representa el 20% del PIB europeo, seguiremos más o menos igual. Incluso con los plazos de la obligatoriedad. El hecho de que algo sea obligatorio no es garantía de que lo vayamos a hacer bien.

• Tenemos que identificar y constatar una intención clara y unánime en todos los interesados en la contratación pública, para asegurar el éxito de la transformación digital de este servicio.

• Consideramos que sin la atención suficiente y una intención clara y consensuada por todos los intervinientes, no va a ser posible diseñar las intervenciones para alcanzar el éxito en la transformación digital de la contratación pública que tenemos por delante como sociedad.

El diseño de las intervenciones creemos que debe llevarse a cabo en tres niveles diferenciados:

Institucional: hay que generar estructuras (arquitecturas, estándares, espacios, conversaciones…) que permitan la actividad auto propulsada (participación genuina) de organismos e individuos.

Organizacional: Entender y promover las ocupaciones necesarias para que se lleve a cabo la transición al formato electrónico primero (interoperable), y luego diseñar la transformación digital del servicio de contratación pública que se requiera según modelos de actuación:

General simple: cumplimiento legal
De racionalización de compras
De estrategias: inclusión social, innovación, medio ambiente, ayuda a pymes
De ahorros y productividad
Otros modelos

Individual : De los agentes que intervienen para:

• adquirir la maestría en el formato electrónico,
• aumentar la autonomía para trasformar la tarea en base a las nuevas herramientas digitales,
• entender el propósito y valores de la contratación pública en el tiempo actual.

Como siempre, esperamos que en los comentarios de este blog nos hagáis llegar cualquier opinión o sugerencia que consideréis oportuno.

2 thoughts on “Los Partidos Políticos y la Contratación Pública

  1. Probablemente tengas razón Guillermo, Y ya haya la suficiente atención como para provocar la energía que tiene que aplicarse al problema. Es mucha. La energía no es la que sea capaz de generar ninguna dirección general, es la energía que tienen que generar 21.000 órganos de contratación para identificar las intenciones de esta transición y diseñar intervenciones para conseguir la contratación pública electrónica y la posterior transformación digital.

    Por tanto, creo que esas son las siguientes tareas: intención (transformación digital) y diseño de intervenciones.

    La transformación digital que se traduce en:
    – orientación al clientes: los contribuyentes. Hay que mostrar resultados y procesos con transparencia real
    – mejoras operacionales: desterrar la corrupción y fomentar el mérito y la concurrencia, y por último
    – nuevos negocios:para mí la analítica de todo el ciclo de compras en procesos y resultados, las relaciones con proveedores y la estrategia de la contratación: inclusión social, innovación, medio ambiente y apoyo a las pymes

    Y el diseño de intervenciones, que como todo problema complejo requiere la intervención coordinada de mucha gente. A ver si tenemos suerte y alguien lanza el Plan de Implantación para la transformación digital de la contratación pública.

    Es verdad que vamos lentos, pero la cosa se mueve.

    Seguimos.

  2. Buenos días, comparto el planteamiento. Creo que la transformación al formato electrónico de la gestión de la contratación pública podría traer muchas ventajas, en general. El formato electrónico ha llamado la atención.

    Si bien no directamente, vía normativa de contratación, indirectamente sí que se ha llamado la atención sobre el asunto de la transformación al formato electrónico de la actual gestión en papel. El próximo 2 de octubre, día de San Saturio, patrón de los sorianos, entran en vigor la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas y la Ley 40/2015, de 1 de octubre, de Régimen Jurídico del Sector Público. Desde el 2 de octubre de 2016, la gestión de cualquier expediente administrativo, sea no no de contratación públcia, deberá hacerse en formato electrónico.

    Los documentos administrativos deberán ir firmados electrónicamente; la comunicaciones con licitadores y contratistas se realizarán, por regla general, de manera electrónica; los bastanteos de poderes serán engullidos por el registro de apoderamientos electrónicos; las ofertas se deberán recibir en formato electrónico y podrán ser sometidas a licitación electrónica; las mesas de contratación se podrán celebrar de forma electrónica; los contratos se firmarán de forma electrónicas; los recursos se tramitarán de forma electrónica;…electrónica.

    Yo creo que la atención se ha conseguido. Mejor sería aún tener una nueva Ley de Contratos que dedicara su primer título a regular la contratación electrónica y, residualmente, lo que no sea electrónico. No confío mucho en ello.
    Ahora es el momento de sacar/buscar fuerzas y energías para aplicar lo que la normativa manda.
    Otro saludo.

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