Contratación Pública y Tecnología

Si tenemos en cuenta que la tecnología siempre es un factor clave en los procesos transformadores y permite simplificar, globalizar y dotar de mayor transparencia a cualquier proceso analógico, la aplicación de la misma a la Contratación Pública siempre estará llena de ventajas.

Simplicidad contratación pública

Aspectos como la transparencia y acceso universal y gratuito a la información de contratos ha venido gracias a la tecnología y la normativa que regula estos procesos. Otros como la interoperabilidad que garantiza la Contratación Pública a través de fronteras (físicas, idiomáticas o tecnológicas) está permitiendo, poco a poco, la realidad de un Mercado Único Europeo.

Pero los años que llevamos empujando, con mayor o menor éxito, para lograr una completa implantación de la tecnología (como herramienta, no como objetivo en sí) en los procesos Administrativos Públicos, también nos han traído algunos problemas. Es de destacar en concreto la dependencia tecnológica de los procesos de Firma Electrónica basados en Criptografía de Clave Pública. El desarrollo normativo en vigor (ley de Firma Electrónica) nos ha llevado, con carácter general, a utilizar para la Firma Reconocida (basada en Firmas Avanzadas) a la utilización de hardware (tarjetas y lectores criptográficos) y software (drivers y software de firma) que deben estar instalados de forma mandatoria en cada uno de los equipos de los actores que hacen y utilizan procedimientos Administrativos Electrónicos (empleados públicos y empresas).

De todos son conocidos los problemas que conlleva esta distribución de software y su dependencia de hardware especializado. Además este problema se ha venido agravando históricamente con la cada vez más restrictivas normas de seguridad de navegadores y sistemas operativos que originan la imposibilidad de utilización de componentes de firma electrónica enbebidos en páginas web y sedes electrónicas.

Y por otro lado, no nos engañemos, todos los sistemas que actualmente hacen administración electrónica y que disponen de componentes integrados para la firma de documentos, necesitan esta distribución de software. Lógicamente, excepto aquellos que hagan uso de la solución de la que ahora hablaremos “Certificados Centralizados en la Nube“.

La solución viene de la Comisión Europea

La publicación del Reglamento Europeo 910/2014 que regula la identificación digital y los servicios de confianza para las transacciones electrónicas en la Unión Europea, habilita la posibilidad de la centralización de los certificados en la nube. Este cambio supone la posibilidad de creación de sistemas y plataformas de firma electrónica que “eviten” el problema de la distribución de software específico.

Gracias a este cambio, tanto la Administración General del Estado (con su proyecto Cl@ve dni-nb) y gran parte de las Autoridades de Certificación que operan en España están preparando o ya tienen disponible servicios de firma electrónica basada en Certificados centralizados.

PLYCA está en marcha

Nosotros, conocedores de primera mano de esta problemática, estamos trabajando en mejorar y ofrecer productos y servicios que minimicen los problemas inherentes al componente tecnológico de los procesos de Contratación Pública Electrónica. Por ello estamos en pleno proceso de renovación tecnológica de los componentes cliente de nuestros productos y cuyo objetivo final es ofrecer a al mercado, sistemas y servicios en la nube sin dependencias de componentes, librerías o hardware en los puestos cliente (empleados públicos y empresas). En resumen más funcionalidad, pero más simple.

Nuestros clientes ya conocen los detalles de este plan de renovación tecnológica, y con él, obtendremos y por tanto ofreceremos un sistema puntero, como siempre lo hemos sido, funcional y técnicamente para todo el Sector Público.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *